San Andrés y Sauces

Historia, agua y tradición

En el noreste de La Palma, entre Barlovento y Puntallana, y delimitado por los barrancos de La Herradura y La Galga, se encuentra San Andrés y Sauces, un municipio donde el agua, la naturaleza y la historia se entrelazan. Su esencia está marcada por la abundancia de manantiales, suelos fértiles y la influencia de los vientos alisios, que garantizan el éxito de la agricultura, su principal fuente de ingresos.

Un legado de agua y tierra

Desde tiempos prehispánicos, esta zona, conocida por los aborígenes como Adeyahamen (“debajo del agua”), fue un importante asentamiento debido a la riqueza de sus recursos hídricos. Tras la conquista, el territorio pasó a manos de Alonso Fernández de Lugo, quien repartió las tierras entre allegados, como Pedro de Benavente, Marcos Roberto de Montserrat y Gabriel de Socarrás, nombres que aún resuenan en el municipio.

El auge del cultivo de caña de azúcar en los siglos XVI y XVII convirtió a San Andrés en un próspero centro comercial. La exportación de azúcar y mieles desde el puerto Espíndola impulsó su crecimiento, hasta que la crisis del sector trasladó el protagonismo a Los Sauces, que se convirtió en el centro administrativo y comercial del municipio.

Dos núcleos con historia

El municipio combina dos escenarios únicos. Los Sauces, un pueblo dinámico y vibrante, alberga la Iglesia de Montserrat, un referente cultural y religioso. Por otro lado, más abajo y junto al mar, se encuentra San Andrés, un rincón lleno de encanto con su plaza, calles adoquinadas y casas tradicionales. Fundada en 1515, su iglesia en honor a San Andrés Apóstol es una joya histórica que conserva la magia de épocas pasadas.

Naturaleza y sitios de interés

A pesar de su pequeña extensión de 43 km², San Andrés y Sauces ofrece una gran variedad de atractivos naturales y culturales:

  • Bosque de Los Tilos: Uno de los espacios de laurisilva más impresionantes de Canarias. Su Centro de Visitantes ofrece información sobre rutas y biodiversidad. La famosa cascada de Los Tilos es el enfoque de muchas visitas.
  • Manantiales de Marcos y Cordero: Fuente de vida del municipio, con senderos espectaculares a través de túneles excavados en la roca.
  • Barranco del Agua: Paisajes sorprendentes y exuberante vegetación.
  • Puerto Espíndola: Un rincón ideal para disfrutar de la costa y su tradición pesquera.
  • Charco Azul: Unas piscinas naturales al borde del mar, con vistas increibles y ambiente inigualable

Tradiciones y vida local

San Andrés y Sauces mantiene vivas sus tradiciones:

  • Agricultura y ganadería: El cultivo del plátano, viña y productos de autoconsumo sigue siendo parte esencial de su identidad.
  • Artesanía: Desde tejidos hasta cestería, los oficios tradicionales aún se conservan.
  • Fiestas: Destacan la Bajada de la Virgen de Montserrat y las festividades en honor a San Andrés Apóstol. ¡Y el mas famoso Entierro de la Sardina del archipelago!